El hombre: ¿Cómo son? (III)

 
 
Aquí os dejamos ya con el final de esta “triología”,  ha costado trabajo y horas de dedicación y recopilación, lo focalizaremos a todas esas preguntas que las mujeres se hacen sobre los hombres, muchas de ellas infundadas o que no se atreven a preguntar y así desmentir o verificarlas. El hombre aunque no lo parezca piensa mucho sobre la pareja y lo que ello le conlleva, otra es que esté dispusto a hablar de primeras. El hombre tiene instinto de supervivencia y eso le hace esconder sus puntos débiles y no querer hablaros, es algo sistemático involuntario. Así que no debe preocuparos.

¿Me quiere? ¿Le importo?

Esta es una de las preguntas que más hay en internet, sobre las cuales también nos han preguntado y hemos respondido gustosamente. Las mujeres os preparáis mucho más para gustarle al hombre que ellos, ellos sólo se preparan para causaros una buena impresión y a ser posible que en el futuro pueda haber sexo. Puede sonar feo, u obvio, pero la mentalidad es muy diferente y eso debe aceptarse. Aún así hay que diferenciar de los que solo quieren “pillar cacho” a los que “quieren algo más”, eso se nota en sus gestos, su forma de hablar…

Cuando tienes una cita con alguien que realmente te gusta, siempre llegas a pensar, que si hay un poco de amistad, todo va salir sobre ruedas… Ese hombre encantador y divertido, ¿es realmente un buen amante con el que vivirías experiencias únicas? O, al contrario, ¿será una decepción? Estas son las dudas más comunes y naturales…

La primera noche, siempre se suele interpretar un papel o bien jugar a parecer algo, ya que intervienen el estrés, el miedo a hacer algo mal, y ninguna de estas dos cosas facilita la naturalidad, ¡incluso te olvidas de disfrutar! Por ello es fundamental que te armes de tranquilidad y de humor para afrontar ese momento.

¿Cómo te mira?

Si te lanza una mirada penetrante y llena de promesas, es que te desea sinceramente y sin rodeos. Asume la atracción sensual que siente hacia ti, y desea compartirla contigo. Existe cierto dinamismo de reciprocidad.

Concibe la relación sexual como una experiencia para ser vivida con otra persona, en la que debe implicarse, más allá del acto único. Le suelen gustar los preliminares y lo hace plasmando sus ojos en los tuyos. Su insistente mirada se traduce en el deseo de descubrir tus sentimientos, observar tus reacciones. Será un amante muy pendiente de tu placer.

Pero no debes olvidar diferenciar siempre esa mirada de cómplice, sensual, con la de alguien, que, aunque este lleno de profundidad, no esconde buenas intenciones. Si te presiona y está demasiado encima, no está verdaderamente interesado en lo que quieres realmente. Esto no siempre significa que esté atento, y no será nunca un verdadero amante.

¿Y sus besos?

Cuando te besa, te evades y sientes escalofríos. Es muy probable entonces, que sientas sensaciones similares cuando tengáis relaciones sexuales. Un buen hombre es el que sabe aumentar la excitación. No mueve su lengua de manera mecánica: sus labios, su respiración condensada, sus brazos te rodean de manera sugerente, y te va conduciendo poco a poco hacia un trato más íntimo. No muestra prisa.

Si, por lo contrario, sus besos son muy secos, huyen y muestran precaución, le costará ser un buen amante. Sin embargo, si es patoso por la timidez del momento, será pasajero y no resultará ser un gran problema.

 

¿Cómo te desviste?

La forma en la que un hombre te quita la ropa y te acaricia, revela mucho sobre su sensualidad… No importa si te desviste mientras te besa, que desabroche lentamente tu camisa, y después el sujetador, o bien que no te quite ninguna prenda, prefiriendo rozar con el borde de sus dedos, toda la anatomía de tu cuerpo…Al hombre también le gusta jugar con la voluptuosidad. 

El arte de desvestir es para él, un ejercicio de estilo que revela su paciencia y curiosidad: sabe manejar su excitación. Si no la maneja no supone que sea malo, también por el momento, la espontaneidad y la excitación acumulada puede convertirse en alguien que quiera quitarte la ropa en 1 segundo pero sea un buen amante.

 

¿Y si deja que te desvistas tú solita?

Puede que se deba a que su timidez le arrastre a la magia del momento. Desgraciadamente, evita así meterse en uno de los momentos importantes e íntimos y eróticos del descubrimiento del cuerpo. Si no se atreve, puedes incitarle a que lo haga él… si le guías, sentirá que tiene más confianza para abordar el tema…

¿Qué es lo que le atrae de ti?

Los gestos que le llevan a tocar tu cuerpo son tan importantes como la relación sexual. Te indican bien cómo se desarrollará el acto en sí.

Cuidado, no te confundas, esto no significa únicamente un buen control de los gestos. Implica también un recorrido, una curiosidad y unas ganas de compartir algo juntos. Observa si tu amante busca, por sus palabras, por sus gestos, darte placer mientras él también disfruta. Es cosa de dos

¿Se puede prever?
No hay que juzgar demasiado rápido y debéis desarrollar juntos vuestra sensualidad son los consejos que te damos. Si soñamos con toparnos con el amante perfecto, hace falta tiempo para conocer bien el cuerpo de la pareja. Y esto ha de ser recíproco.

La armonía implica curiosidad, ritmo, acuerdo y comprensión mutua. La comunicación es importante (de gestos, de palabras…) para vivir una situación íntima entre dos personas, y descubrir a la otra persona (¡y a sí mismo!) , por lo que merece la pena tener paciencia y esperar el tiempo necesario.

¿Cómo puedo empezar a gustarle?

Está quizá es una de las preguntas más “absurdas” pero “lógicas” que hay en Internet. Hay la creencia de que el hombre es diferente a la mujer, que no puede gustarles lo mismo. ¡Equivocación!. A las mujeres les encanta que el hombre sea detallista, que le hagan regalos, les den mimos…a los hombres también. Pero sobretodo a los hombres les gusta ver cómo se ha preparado la mujer para ellos. Eso no quiere decir que cuanto más cosas “al aire” se encuentre más va a gustarles. No. LO que nos importa de verdad es que se ha arreglado para nosotros y que realmente nos vaya a gustar, no solo su físico. Es un detalle que a muchos les importa. 

Pero hay más. He aquí unas pequeñas frases de hombres que respondieron a “¿Qué te gusta de una mujer?” Y hay todo tipo de respuesta.

Cercanas: Dejad de tomároslo todo tan en serio, ¡ya no podemos más! Ellas también tienen que poner de su parte, mantener una conversación animada, tener sentido del humor. Por favor, dejad de ser distantes ¡y sed más divertidas!- Con Humor:  Me encantan las chicas que sepan mantener una conversación interesante, original y divertida pero que tampoco sean una gran humorista. No me gusta que lo acaparen todo: son los hombres los que hacen reír a las mujeres.

Femenina: Me gustan las mujeres con un traje entallado, con un corte bueno y estructurado y que lleven tacones altos y el pelo recogido, para que la nuca quede al aire. Me parece muy sexy y no es vulgar. Un estilo sobrio pero que deje ver algunos toques refinados.   

 – Atrevidas: Una chica que no se lo tome todo muy en serio, que sepa divertirse y, sobre todo, que se ría de lo que los demás puedan pensar de ella. El otro día, en un bar, vi a una chica que me encantó: se dejaba llevar, cantaba, se reía… No me pareció nada exagerado, sino todo lo contrario: me gustó mucho su lado divertido y natural.- Su mirada: La mirada de una mujer me puede seducir fácilmente. Soy muy sensible a una mirada encantadora y chispeante.

Sencilla:  No soporto las que tienen aires de grandeza “que se lo tienen creído”. Desgraciadamente, creo que cada vez son más, ¡sobre todo en las grandes ciudades y en el entorno profesional!

Activa: Una mujer de carácter fuerte, hasta algo autoritaria, me seduce mucho más que una mujer que diga que “sí” a todo lo que le propongan sin rechistar aunque le parezca mal.

Seguras: Le aporta mucho carácter. En cualquier caso, ¡mi novia es así y me encanta!

¿Cómo le excito? ¿Qué les gusta en la pareja?

En la pareja

La comunicación es muy importante. Hacer sentir al hombre seguro y que lo está haciendo bien no es sinónimo de tratarlo como tonto o sencillo como creen muchas. Como hemos dicho el hombre tiene un instinto del pasado que no se ha eliminado ni se eliminará, y nada es más bueno para él que sentirse “hombre”, importante, seguro de sí mismo y viril.
 
Casi todas se dirigen a ellos o con temor o con un simple te quiero. Eso en el hombre no es que no le cause nada, como hemos comentado ya antes tienen otros niveles. Palabras como “te deseo” se les dice poco y a veces son más efectivas. Ahora, no aconsejamos pronunciarlas si no viene acompañada con alguna relación íntima detrás sin antes aclararlo, como hemos dicho eso puede confundirles. No por tontos, sino porque ellos son mucho más prácticas que ellas. Un hombre sabe que no es forzosamente el más guapo, el más inteligente, el más rico, pero si se sabe deseado, para él, la vida es bella. Estas palabras les relajan interiormente y hacen que se sientan felices.

El mayor placer de un hombre, es que su enamorada le diga: “me haces feliz”. Para él supone una gran alegría ser el proveedor de la felicidad de su pareja. De esta manera, se siente muy viril, fuerte y a gusto consigo mismo.

¿Cómo podría adivinar que sueñas con ir de vacaciones a Venecia o hacer una escapadita a la playa (o al monte) si no se lo dices? Todas pensáis que disponemos de un radar telepático y eso no es así. Estamos mucho más centrados en procuraros bienestar y que nada os moleste que de percibir esas ondas, como siempre, por instinto. Demuéstrale que eres especial, preciosa y que quieres compartir con él toda tu vitalidad y tus experiencias y tus gustos.

Si no comparte tus mismos gustos por la tapicería, por los colores o el coche, ¿qué hacer? No prestes atención a estos detalles y concéntrate en lo que es realmente importante: vuestro entendimiento mutuo.
Piensa en vuestra felicidad y olvídate de las manías. Trata de relajarte, de ser más zen y verás su sonrisa todos los días. Lo que cuenta es llevarse bien y no tratar de imponer sus ideas.

¿Cómo le excito?

Hay la creencia, y por desgracia cada vez más, que el hombre con excitarlo hasta que tenga su eyaculación ya es feliz. ¿Vosotros sois así? Porque nosotros no. Al igual que vosotras queréis sentiros especiales con detalles, mimos, regalos ellos también. Quizá de otro modo pero es así.

Sé detallista
Nada puede atraer más la atención de un hombre que alguien que se preocupe por él, habla de sus problemas…pero ojo, no intentes preguntar más allá del límite que percibas. Puedes convertirte en la amiga. Los hombres no suelen confesar sus secretos más oscuros a su pareja hasta que lo son, si contigo hace ese movimiento antes de serlo no te ve como pareja.

Pero aprende a distinguir. Lo mencionado anteriormente suele ser también una prueba de memoria y confianza por parte de los hombres más tímidos o bajos de autoestima que no se creen que tengan una mujer interesada delante. 

Mímale
Aprende a reírte con él. A un hombre le gusta que una mujer sea guapa, inteligente, apasionada, interesante… pero también que pueda ser su amiga. Una mujer que pueda reír con él, que le haga sentirse a gusto y con la que se sienta bien. Cultiva la amistad, la complicidad, el humor. Habla de sus problemas, de lo que os gusta, dedicaros tiempo, intenta no ser rutinaria. Ellos también adoran los besos. Pero ojo, un beso muy apasionado a ellos les confunde. Cantidad de mujeres se quedan perplejas ante la excitación y las ganas de sexo inmediatas cuando besa apasionadamente a su pareja. No es que no les gusten los besos apasionados, es que ellos tienen sus parámetros. Y lo que excita debe llevar a sexo. 

Hasta hace poco era casi siempre el hombre que organizaba las escapadas, las excursiones, todo lo referente a la pareja. De vez en cuando organiza tú esas escapadas, le ayudará a ver con más claridad y facilidad lo que te gusta y le darás más pistas de lo que puede planear contigo. Eso parece mentira pero le reconforta ya que nosotros sabemos lo que (a muchas) os cuesta hacerlo y lo que nos cuesta a nosotros cada vez más sorprendernos. Es un acto bonito y “tierno” que une todavía más. 

Sorpréndele con regalos
Al igual que a vosotras os gusta recibir un ramo de flores de vez en cuando, el hombre también necesita sentirse importante y nada mejor que atacar a su humanidad y su “hombría”. Para vosotras jamás puede entrar en el término regalo una palabra: sexo. Una idea que aconsejamos cuando no se disponga es justamente jugar con el sexo. No jugar en el sexo, jugando con el sexo.

Una de las cosas que más les excitan se saber que “su chica” se ha preparado de forma sexy para él y que durante el día puede haber cualquier tipo de relación entre ellos sin que se lo espere. Así que, no hay nada de malo vestirse mona y como quien no quiere la cosa saliendo de casa o del cine contarle lo que te has puesto para él y “si se porta bien” lo que puede encontrarse en la cama…o en el sofá.No estamos diciendo que sea lo único que les guste, no. Es simplemente que el hombre aprecia detalles que tengan que ver con su orgullo, virilidad, así que ante la duda nunca falla un buen conjunto y dedicarle tiempo sólo a él o a vosotros y sacarle el mayor morbo. Porque para él no hay nada más importante que el sexo entre vosotros. Luego ante la excitación lo devolverá, eso está asegurado. Otra opción es intentar cumplir una de sus fantasías sexuales.

No busques las cosas más complicadas, pero aprende a adaptar la sorpresa a sus gustos. A un hombre, por definición, le gusta sentirse aventurero y todo lo que le recuerde que no es aburrido, le gusta. Medias de rejilla, cenas sorpresa, regalos inesperados… En tus manos está, aprovechando que le conoces bien, encontrar aquello que le guste.

Pero ¿y en la cama?

En esta web y con las etiquetas “Placer masculino”, “Masturbación Masculina” u “Hombres” encontrarás bastantes ideas sobre cómo darle placer en la cama.

Aún así, dejaremos un par de consejos: 

  • Sé abierta. Nada va a reforzar más su imagen de que le quieres y está bien con él que oír de tus labios lo bien que estás con él y lo que disfrutas con él en el sexo. Pero no hay que abusar durante la relación sexual el decírselo, puede no creeros e incluso sospechar.
  • No tengas miedo. Por suerte cada vez sois más las que en la relación sexual pedís lo que realmente os gusta. Muchas os lo calláis por el temor de atacar a nuestra virilidad y creamos que lo hacemos mal. No. Es justamente todo lo contrario. En mi caso, y de casi todos los hombres, he confesar que nada me gusta más y me hace sentir seguro de mi mísmo de una mujer que confía en mí en el sexo para desvelarme todo lo que el gusta y lo que no.
  • Los hombres tienen miedo de ser demasiado exigentes sexualmente con su pareja. Ésta es la razón por la que para ellos es importante el placer de la mujer, ya que significa que a ellas también les gusta el sexo. Puede que esto nos parezca evidente, pero en un mundo en donde desde hace cientos de años, una mujer bien no debía expresar su satisfacción, esto merece ser dicho y redicho.

Las mujeres más bellas no son las más amadas, sino las más apasionadas. Que tu pasión sea el acordeón, la espeleología, las novelas policiacas o la escultura, carece de importancia. En cambio, la energía que consagras a amar algo, a interesarte por ese algo, es lo que le hechizará. Sabrá que si te apasionas por él, acabará disfrutando enormemente de ti.

Esto es todo por hoy.
Esperamos que os haya gustado. 
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