Semen

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El semen. Un desconocido adorado y usado, casi abusado, en todas las culturas del mundo. Y sin embargo no son una ni dos las propiedades que se le otorga para usarlo, o dejar de usarlo, en nuestras prácticas sexuales. ¿Conocemos bien lo que es? Es tontería preguntarnos para qué sirve, quién no lo sepa desde que empieza a masturbarse es un pleno ignorante, si más no en su función principal. Y por ello la razón de este artículo, plasmar lo que realmente el semen puede aportarnos y desmentir el resto.

Mito 1. Tragar Semen es Peligroso

A pesar de los compuestas complejos que compone, es cierto que tienen vitaminas pero tampoco como si estuvieras tomando una pastilla de Multicentrum (por ejemplo), para consumir las mismas proteínas que contiene una clara de huevo debería beberse un vaso entero de semen de golpe. También leerás, o escucharás, que tragar semen provoca cáncer bucal. Totalmente falso. Así que, sin miedo. Y otro mito que seguramente habrás leído o escuchado es que tragar semen engorda, otro totalmente falso.

Tragar semen es bueno y positivo. O dicho de otra manera, no es malo ni tóxico.
Otra cosa es que entres o no en el juego de que la masturbación, el sexo oral, o el coito termina en tu boca como un ritual erótico.

Mito 2. Tragar Semen No es Peligroso

¿Cómo se combina este mito, totalmente falso, con el anterior que es totalmente cierto? Pues es muy sencillo. En el sexo, semen incluido, nada es malo si se hace con cabeza y sentido común. Por lo que no hacerlo se puede perjudicarnos de alguna forma.
Cualquier tipo de contacto con el semen: tragar, correrse dentro de algún orificio, jugar con el liquido pre-seminal, no nos libra de ser contagiados por cualquier tipo de enfermedad sexual si no tomamos precauciones. Cualquier tipo de práctica sexual que suponga contacto directo con el semen ha de ser, o ese es nuestro punto de vista, con alguien de confianza. Enfermedades como el VIH, Papiloma Humano o Gonorrea pueden entrar en nuestro cuerpo si lo hacemos a lo loco. Pero para ello él debe ser portador de dicho virus, una simple prueba en su médico resolverá vuestras dudas.
Sea con lo que sea hay que estar seguros que no se corre

Mito 3. Siempre es Blanco.

Pues no, no siempre es blanco. Entendemos como blanco el blanco puro y sus derivados, pero si el semen es de color verde o amarillento nos está indicando una infección genital o urinario. Si es de color marrón un exceso de hematíes de un posible sangrado. Mientras sea blanco el color que veamos, no nos preocupemos de nada.

Mito 4. Crema Rejuvenecedora.

Aunque son poquísimos los productos hechos a base de semen que se comercializan en el mercado, lo cierto es que su composición contiene nutrientes, proteínas, propiedades astringentes y antioxidantes. Pero antes de ponerte de científica, ten claro que la mejor forma de utilizarlo es a través de la cosmética. Hace pocos años, un cirujano estético colombiano ideó una crema a base de miel y semen, por lo que dejar que el semen llegue a tu cara y esparcirlo y dejarlo actuar unos minutos no es una idea descabellada.

Mito 5. Tiene Sabor.

Cierto. Es más, el sabor del semen siempre dependerá de la dieta de la última semana antes de la última “descarga”. Puedes ver con más detalle cómo modificar el sabor aquí.

Mito 6. Masturbarse es Malo.

Una de las frases típicas es que masturbarse demasiado puede provocar ceguera o que dejará de producirse. Ni la una, ni la otra. El hombre produce tal cantidad de reserva que puede masturbarse siete veces seguidas de golpe y seguir saliendo semen. Obviamente la cantidad no será la misma pero habrá. Si el cuerpo está sano seguirá produciendo reservas necesarias para al día siguiente teniendo las mismas.
Incluso hacerlo de forma periódica ayuda a mejorar la calidad del esperma. 

Mito 7. Se Puede Jugar.

Cierto. Aparte de tragarlo, el semen puede usarse en infinidad de cosas. Lo más frecuente es usarlo para realizar masajes, untarlo por el cuerpo, tocarse mutuamente y dejarse llevar.
Lo malo es que una vez seco el olor puede ser algo desagradable, pero con una ducha se va de forma instantánea.

Mito 8. Es Indoloro.

Falso. Parece que no, pero sí. primeramente porque hay, en un porcentaje pequeñísimo de la población, que tiene alergia al semen. Por lo que si al sentir el semen dentro de ti, o encima de tu piel, te produce algún tipo de urticaria es que algo falla.
La otra opción es que, explorando nuevas opciones, se corran en los ojos. Por su composición, textura y temperatura suele provocar escozor, por lo que si no es algo que quieras probar de este mito puedes olvidarte.

Mito 9. Te Hace Más Feliz

Un estudio realizado por la Universidad de Nueva York demostró que contiene sustancias como la testosterona y estrógeno que ayudan a mejorar el humor; para ello hay que realizar el sexo sin protección y dejar que el cuerpo lo absorba.

Mito 10. Puedo Eyacular Dentro

Es algo cierto y falso a la vez. Tienes esa posibilidad, pero hay un riesgo de embarazo muy algo ti ella no está tomando precauciones. Nos puede parecer que al sacar el pene ha salido todo, pero no es así. Siempre queda una pequeña cantidad al otro lado del cérvix para que pueda llegar al útero y llevar a cabo la fecundación. Así que ojo.

Esto es todo por hoy.
Esperamos que os haya gustado. 
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