Días Inesperados (Día 13)

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Nada… no se levantó, no comió, no hizo nada… se quedó tirado en la cama pensando en lo que había transcurrido las últimas semanas, no quedaba más por hacer, no había más nada, él se encontraba sumergido en un vacío emocional, ya no tendría a Diana, sólo quedaba Amelia, la buscaría cuando se sintiera mejor…

Se levantó para ir al sanitario, en varias ocasiones escucha que tocan la puerta, ¿O no? golpes fuertes que retumbaban en su cabeza, en horas distintas, con fuerza diferente, algunas veces parecía el sonido de un tambor, en otras parecían estallidos, no le importaba, no saldría si no era necesario…

A los golpes se le suman gritos, no gritos de la calle, de ésos que son normales en el día a día, gritos radiantes de furia, que no se distinguía lo que decían si es que decían algo, todo el día mantuvo una aguda migraña, intentaba dormir pero no lo conseguía, seguía sin comer, sólo bebía agua, daba vueltas en su cama o a la habitación, en algunos momentos lanzaba las cosas hacia las paredes, su desesperación crecía con cada golpe, con cada grito, con cada minuto que pasaba creía que se volvería loco…

Era sorprendente que la puerta no se viniera abajo con tantos golpes, había bajado para ver por la mirilla, pero cuando estaba por bajar el ruido se detenía, pero él no podía estar quieto todo el tiempo, bajaba y subía las escaleras para que los golpes no regresaran, era inútil, pues tenía necesidades, cada vez que se apartaba un poco de la puerta de ésta surgían nuevamente los porrazos y los alaridos; “Basta, ya deténganse…” Había comenzado a llorar de su migraña, horas y horas en aquella situación… “Amelia…” Su única esperanza no estaba con él…

Una piedra entra por la ventana, atada a ella una nota, a él le molestaba que los demás lo estuvieran jodiendo cuando él no había hecho nada, él dejaba a los demás para que vivieran tranquilos, pedía lo mismo, las paredes de su departamento ahora tenían arañazos, golpes profundos, la mesa estaba volcada, cada papel roto, la cristalería que quedaba se había hecho añicos, todo era un desastre, los golpes eran aún más insistentes, los gritos estaban ahora a su lado… “Amelia ven.” Sí, ella le podría salvar de todo lo que estaba pasando, ella le sacaría muy pronto de ésa realidad, eso siempre que él no intentara escapar por la ventana, pues ahora parecía una solución…

Esto es todo por hoy.
Esperamos que os haya gustado. 
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firmagrey

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