Sesión de fin de semana (III)

Ambos estábamos alterados. Dos agentes de policía, y sus respectivos coches, habían encontrado nuestro paradero habitual y estaban inspeccionando el coche y la tienda, sin permiso alguno. Mi Ama estaba hecha una fuera, gritando a pleno pulmón para que dejasen en paz sus cosas, no dejé de notar en todo el trayecto lo que me ahogaba el collar de tanto tirar y no pensar en mí. No es sorprendente, para una dominante en condiciones sólo debemos ser una continuación de ella, pero insignificante y desprendible.
 
– ¿Es suyo todo esto? – Preguntó el policía. Era alto, muy fornido, moreno y de ojos marrones.
 
– Sí. – Dijo ella andando hacia ellos, indicándome antes que me quedase a medio camino cubierto por la paja.
 
– ¿Sabe que no puede estar aquí? – Preguntó la chica policía, más bajita que su compañero, rubia, de ojos marrones y pechos considerables.

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Consulta de Feminización

Hoy nos ha llegado una consulta a la que hemos respondido y que nos ha parecido instructiva, así como divertida, su publicación. El mensaje es el siguiente:

Hola, me llamo Anaïs. Me atrevo a escribirles porque llevo tiempo buscando un sitio en el que puedan ayudarme y creo que aquí puedo conseguir algo. Hace tiempo que mi novio y yo comenzamos a vivir juntos y desde hace unos meses empecé a practicar la dominación, pese a su carácter fuerte he conseguido tenerle bajo mi control total. Leyendo en este blog y otros sitios he descubierto la feminización y me trae loca esa idea de verlo vestido de mujer. Por ello quisiera saber si querer hacerlo es malo y si es buena idea hacerlo con él. ¿Puede afectarnos fuera del hogar? Me gustaría “convertirla” en mi putita sirvienta  para dentro del hogar pero, ¿cómo podría seguir siendo una mujercita fuera de él sin que nadie sepa nada?
Agradeceros su ayuda y aclararme los temores.
Gracias. Sigue leyendo

Bondage

Llevamos semanas de hablando de prácticas sexuales, de idas, noticias y hemos mencionado un sinfín de veces el Bondage. Pero nunca hemos hablado concretamente de ello, quizá es demasiado pronto para tratar este tema y no atosigaros con tanto material sin entender mejor las diferencias pero quizá también sirve como descanso o entretenimiento a esa materia tan pesada y espesa.

¿Qué es el Bondage?
Nos referimos siempre a Bondage a aquella práctica que consiste en amarrar esposas, muñequeras, cuerdas o cualquier elemento de inmovilización sobre cualquier tipo de superficie y que tenga efecto sobre el cuerpo.    Sigue leyendo

Consultorio de Lua IV: Las Keyholder

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Nombre: antonio
Hombre, 24 años.

Hola Lady Lua, soy un sumiso de 24 años y, aunque sé que se lo preguntarán constantemente, espero que no le moleste una vez más. ¿Cómo encuentro una Keyholder? Quiero decir, hay algún tipo de rasgos que las definan? Serví a una Ama durante bastante tiempo pero no le llamaba la castidad. Lo sé, incomprensible, con las de ventajas que conlleva :P. 

En fin, tendré que seguir buscando. Ah y enhorabuena por la web, conozco casi toda la teoría sobre castidad (solo falta práctica), pero aún así me he leído todas las entradas que habéis escrito sobre tal, lo cual ha sido una lectura muy fructífera. Un saludo. 🙂
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Mi Novia Me Controla

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Durante casi un par de años, tan solo he tenido orgasmos cuando, como y donde ella ha querido, hace mes y medio me dio carta blanca, supongo que por los problemas de salud, durante ese periodo ni he tenido que rogar, ni pedir, si suplicar un orgasmo, me estaba permitido todo, incluso la consolación onanística, pero ese periodo de gracia ya terminó. Sigue leyendo

Academia Femdom (XII-Final)

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Lucía apartó su pie de mí y se descalzó. A continuación se quitó las calzas cortas y apoyó ambos pies, de uñas pintadas en rojo sobre la mesa. Una mirada severa, como impaciente me ordenó lo que tenía que hacer, no hizo falta ni que pronunciara palabra alguna. En aquel momento me encontraba totalmente lúcido y podía notar el peso de su mirada sobre mí mientras sacaba la lengua y lamía uno a uno sus pintados dedos. Sus pies dejaban escapar un leve olor que me desagradaba, pero realmente era su mirada la que me humillaba, su sonrisa dibujada en una expresión de control total. De vez en cuando, mi lengua pasaba ciertas regiones de la planta del pie, y como excitada daba pequeños brincos, abriendo su boca de placer, y dejando escapar un gemido que me indicaba que estaba haciendo bien mi trabajo. Sigue leyendo