La Fantasía de la Violación

face-1852342_960_720

Puede que de primeras parezca machista que vinculemos a una mujer en la fantasía de la violación. Pero la verdad es que hay más mujeres que fantasean con ellas que hombres, por no decir el sexo masculino no fantasea con ser violado. Hay que diferenciar esta filia, no estamos seguro del nombre ya que por Internet salen varios – la más repetido es raptofilia- con la biastofilia, una atracción sexual ligada a los asesinos o violadores en serie que se basa en sentir excitación al atacar, forcejear y/o asaltar violentamente a otra persona que opone resistencia.

¿En qué se basa pues esta fantasía?
Nos referimos, obviamente, a la que hemos encontrado como raptofilia. Pues simplemente en eso, una fantasía. Esto no significa que nadie fantasee con ser violada en la realidad ni que al salir alguna oportunidad la mujer se ofrezca con los brazos abiertos. No. Más bien se trata de la imagen que algunas mujeres proyectan al ser abordadas sexualmente por algún desconocido por el que aunque lo nieguen sí se sienten atraídas. Y es que el mundo de las parafilias sexuales es amplísimo y alberga fantasías de lo más extravagantes. Tal vez haya algún motivo psicológico por el que alguien pueda fantasear con la violación, pero hay que distinguir de lo que es el morbo hacia una situación con que queramos que pase en la realidad.

Es decir, una historia como la de Cincuenta Sombras de Grey, por poner un ejemplo, excita a muchísimas mujeres por las características del protagonista, del mundo en el que se mueve o por la idea siempre tan atrayente de lo prohibido. Pero eso no significa que queramos tener un jefe que se comporte así en la vida real, ni sentirse despreciada ni azotada duramente en una habitación de cuero. Ni mucho menos que lo aceptáramos o pasáramos por todo lo que pasa Anastasia Steele. Pero sí son miles las mujeres que se han atrevido a probar con su pareja nuevas posturas relacionadas con el BDSM o juguetes eróticos inspirados en la saga literaria.

¿Cómo explicar la fantasía de la violación?
Los psicólogos, psicoanalistas y otros expertos que se han hecho esta pregunta han concluido en tres explicaciones principales.

  • Redimirse: la sexualidad se acompaña muy a menudo de un sentimiento, consciente o no, de culpabilidad. Poniéndose, mentalmente, en escena como una víctima de un acto sexual forzado, nos quitamos la responsabilidad por el placer sentido. La mujer también puede decirse: “Siento placer pero es contra mi voluntad”, explica Michèle Gato, autor del Kama Sutra para hombres, los secretos del placer en femenino (ediciones Leduc. S).
  • Sentirse irresistible: en su imaginación erótica, la mujer visualiza a un hombre forzándola a tener relaciones sexuales con él porque no puede controlar sus ganas por ella, de tan deseable que es.
  • La toma de poder: Sophie Cadalen recuerda que: “el encuentro sexual es un combate inconsciente. Un combate en el que nuestros deseos luchan, en el que cada uno alterna entre la sumisión y el poder”. Así, la fantasía de la violación, donde se mezclan dominio y sumisión, nos permite manejar y controlar el deseo y los roles que juegan cada uno.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que esta fantasía tampoco debe ser necesariamente realizada por aquella que sienta atracción hacia la idea. Muchas fantasías son solo eso, fantasías, y llevarlas a cabo solamente decepciona a quien lo prueba. Si sientes la necesidad de hacerlo, te recomendamos hablar de ello con tu pareja e iniciar la situación poco a poco, con él fingiendo que es otra persona o un desconocido y quizá añadir alguna atadura o mordaza te dé el pego.  

Esto es todo por hoy.
Esperamos que os haya gustado. 
No olvidéis comentar y compartir esta entrada en vuestras redes sociales. Es un minuto y ayuda inmensamente a la web.

firmagrey

Woolies

fetish-wool

Esta semana hemos aprendido un término nuevo, hace referencia a la excitación sexual con la lana y la necesidad de frotarse con ella o estar en contacto. Tal puede ser este fetichismo, por no decir fanatismo, que no tiene porqué ser el cuerpo exclusivamente: teteras, tapetes, colchas, fundas del móvil… todo recubierto de lana, todo pensado para una excitación constante sabiendo de la dificultad de encontrar alguien así.

A simple vista, no parece que sea fácil buscar nexos de unión entre la lana y el erotismo, la lujuria o el desenfreno, pero algunas personas siÍ que le han encontrado el punto: los woolies o wooly lovers, en inglés, una comunidad nada desdeñable a la que Internet ha salvado la vida y ha ayudado a que sus integrantes se relacionen más entre ellos. Gracias a portales como Woolfreaks, la fracción mundial de fetichistas de la lana puede ponerse en contacto, hacer amigos, contar experiencias y encontrar pareja que comparta el mismo amor por la sensación que produce ese cálido, suave, rugoso y hasta irritante material en contacto con la piel, los genitales o cualquier otro punto de la anatomía física o mental.

La explicación al por qué el pelo de oveja tiene el extraño poder de suscitar el deseo sexual en ciertas personas es complicada, aunque algunos, como la sexóloga Gloria Brame en un artículo de la revista Racked, titulado Meet the Woolies, se aventuran a dar hipótesis, “algunas personas se sienten confortables envueltas en lana, como cuando eran niños. Hay algo que reconforta y tranquiliza. En la pubertad, aparecen los cambios psicológicos y es cuando algunos empiezan a hacer una conexión erótica entre algo que siempre les ha gustado pero no saben muy bien por qué”. Según Francisca Molero, sexóloga, ginecóloga, directora del Institut Clinic de Sexología de Barcelona y directora del Instituto Iberoamericano de Sexología, “todos tenemos pequeños fetiches, cosas con las que nos sentimos seguros o que nos gustan y nos han condicionado a lo largo de nuestra vida. El problema de los fetiches es cuando se convierten en parafilias y entonces, la única manera de excitarse sexualmente que tiene una persona es a través de ese objeto o esa práctica, y éste se convierte en el eje, en algo más importante que la persona o la relación”.

Una de las desventajas de estar sexualmente obsesionado con un objeto o situación es que no siempre es fácil encontrar una pareja que te siga en tu empeño. “A muchos fetichistas les cuesta mantener una relación y tienden a quedarse solos porque es complicado seguirlos en su adicción”, comenta Francisca Molero, “pero para llegar a este punto hay que tener una personalidad adictiva. Cualquier juego es valido y deseable para añadir variedad a la vida sexual. El problema es cuando el propio juego toma las riendas y aparece la culpa. Haces algo porque te gusta y te calma, pero luego te sientes culpable y la propia culpa refuerza ese comportamiento. Hay entonces que romper ese círculo desensibilizando y buscando otras cosas gratificantes, que sirvan de sustituto a lo que se ha vuelto ya adictivo”.

Esto es todo por hoy.
Esperamos que os haya gustado. 
No olvidéis comentar y compartir esta entrada en vuestras redes sociales. Es un minuto y ayuda inmensamente a la web.

firmagrey

Entrevista Perversa: Sara Cuero

19009_1425843897741397_5145613046860892689_n

Hoy os traemos una divertida entrevista sobre un tema del cual nos ha costado, y mucho, encontrar alguien que aceptase exponer el tema o ser entrevistada en nuestra web: el látex.
Por eso primeramente queremos agradecer toda su colaboración a Sara Cuero.
Queríamos realizar esta entrevista ya que incluso dentro del BDSM es un tema tabú, del que muy poco se habla o se practica, además que en muchos países está relacionado exclusivamente con homosexuales.
Nosotros como bien sabéis queremos conocer y exponer todos los temas sexuales posibles, así que esperamos que lo disfrutéis y os aclare un poco más la realidad del látex y otro tipo de prendas de las que hablaremos. Sigue leyendo